Anuncio Javier Jimenez
 

Bellas historias que alimentan el alma de cristiano escritas por ángeles que nos prestan sus alas cuando se nos olvida cómo volar.

Google

Google Adsense

Anuncio Casa del Bordado

Contacta a Pulso de Puerto Rico

Link ir a Hola Pueblo

 

Mi amigo

El campo de batalla no podía ser más cruento. Mi amigo no ha regresado del campo de batalla, señor, solicito permiso para ir a buscarlo –dijo un soldado a su teniente.

— Permiso denegado, –replicó el oficial– no quiero que arriesgue usted su vida por un hombre que probablemente ha muerto.

El soldado haciendo caso omiso de la prohibición, salió, y una hora más tarde regresó mortalmente herido, transportando el cadáver de su amigo.

El oficial estaba furioso.

— Le dije que había muerto. ¡Ahora he perdido a dos hombres! Dígame, merecía la pena ir allá para traer un cadáver?

Y el soldado, moribundo, respondió:

— ¡Claro que sí, señor! Cuando lo encontré, todavía estaba vivo y pudo decirme, “!Estaba seguro de que vendrías!”

Un amigo es aquel que llega cuando todo el mundo se ha ido.

Volver a Cuentos