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Bellas historias que alimentan el alma de cristiano escritas por ángeles que nos prestan sus alas cuando se nos olvida cómo volar.

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Los tres ancianos

Una mujer salió de su casa y vio a tres ancianos con largas barbas blancas sentados al frente de su casa.

— Creo que no los conozco pero deben de estar hambrientos. Por favor entren y tengan algo de comer.

— ¿Está el hombre de la casa dentro preguntaron?

— No, él esta fuera.

— Entonces no podemos entrar.

Al anochecer cuando su esposo llegó a casa, le contó lo que había ocurrido.

— Ve a decirles que estoy en casa e invítalos a entrar.

La mujer salió e invitó a los hombre a entrar.

— Nosotros no entramos a la casa juntos.

–¿Por qué?

Uno de los ancianos explicó:

— Su nombre es Riqueza, –dijo señalando a uno de sus amigos, y luego dijo señalando al otro–, él es Éxito y yo soy Amor. Ahora entra a tu casa y conversa con tu esposo sobre cuál de nosotros quiere en su casa.

La mujer fue y le contó a su esposo lo que le había dicho. Su esposo estaba encantado.

— ¡Que bonito!,– dijo. Ya que éste es el caso invitemos a la Riqueza, déjalo entrar y que llene nuestra casa de Riqueza.

— Querido ¿por qué no invitamos a Éxito?

Su nuera estaba escuchando desde el otro lado de la casa. Saltó con su propia sugerencia:

— ¿No sería mejor invitar a Amor? Nuestra casa se llenaría de Amor.

— Escuchemos el consejo de nuestra nuera. Ve e invita a Amor para que sea nuestro invitado.

La mujer salió y le preguntó a los tres ancianos:

¿Quién de ustedes es Amor? Por favor entre y sea nuestro invitado.

Amor se levantó y empezó a caminar hacia la casa. Los otros dos se pararon y lo siguieron. Sorprendida, la señora le preguntó a Riqueza y a Éxito:

— Sólo invité a Amor, ¿por qué vienen ustedes?.

Los ancianos replicaron juntos:

— Si hubieras invitado a la Riqueza o al Éxito, los otros dos nos hubiéramos quedado afuera, pero como invitaste al Amor, entraremos juntos, pues dondequiera que él vaya, nosotros le acompañamos. Donde quiera que haya Amor, también habrá Éxito y con él La Riqueza.

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